La sensación de realidad, según Neville Goddard, es la cualidad interna que hace que una experiencia imaginada se perciba como verdadera en el presente. Su función es convertir una imagen mental en una impresión efectiva, permitiendo que un acto imaginado se asuma con Sentimiento, Naturalidad y suficiente Convicción como para operar como causa interna.
Qué significa según Neville Goddard
Para Neville Goddard, la sensación de realidad es el elemento decisivo que distingue una simple fantasía de una asunción efectiva. No se trata de generar emociones intensas ni de forzar una respuesta emocional, sino de permitir que la escena imaginada se experimente como algo que ya es. Esta cualidad interna es la que otorga peso y estabilidad al acto imaginado, convirtiéndolo en una condición asumida.
Dentro de su marco filosófico, Neville afirma que la conciencia crea realidades mediante impresiones internas sostenidas. La sensación de realidad es la impresión que sella la experiencia imaginada como un hecho presente. No depende de la nitidez visual ni de la fuerza emocional, sino de la aceptación silenciosa de que lo imaginado es verdadero ahora. Por eso, la Naturalidad es un indicador clave: cuando la escena se siente propia, la asunción está completa.
En la enseñanza general de Neville, la sensación de realidad es inseparable del principio de que “sentir es el secreto”. El Sentimiento no se refiere a emociones pasajeras, sino a la cualidad interna que acompaña a la asunción. La Convicción surge de manera espontánea cuando la escena imaginada se experimenta con esta sensación de realidad, sin necesidad de esfuerzo intelectual ni de repetición mecánica.
Cómo se aplica este concepto
Aplicar la sensación de realidad implica permitir que la escena imaginada adquiera una cualidad de presencia. Durante un acto imaginado, la persona no busca generar emociones específicas, sino situarse mentalmente en el resultado ya cumplido. Esta presencia interna puede ser tenue al principio, pero se fortalece con la repetición suave y sin tensión.
En la práctica, la sensación de realidad se desarrolla cuando la escena se experimenta con Naturalidad. Esto significa que la persona no intenta “creer” de manera forzada, sino que permite que la escena se vuelva familiar. Neville explica que incluso una imagen poco definida puede ser eficaz si se acompaña de esta cualidad interna. Lo importante es que la experiencia imaginada se sienta coherente con el estado asumido.
En la vida cotidiana, la sensación de realidad se manifiesta como estabilidad interna. Cuando surgen dudas o reacciones contrarias, la persona retorna a la escena elegida y la revive con suavidad, permitiendo que recupere su cualidad de presencia. Con el tiempo, esta práctica genera Convicción natural, no como un acto de voluntad, sino como consecuencia de habitar repetidamente la condición interna deseada.
Relación con otros conceptos
- Sentimiento
- Naturalidad
- Convicción
- Acto imaginario
- Escena final