El Estado, según Neville Goddard, es un cuerpo de pensamientos, creencias y sentimientos que conforman una mansión psicológica o actitud mental desde la cual el individuo percibe el mundo. Su función es actuar como un filtro determinante que selecciona y manifiesta experiencias específicas, alineadas con la naturaleza del estado ocupado por el sujeto.
Qué significa según Neville Goddard
Dentro de la doctrina de Goddard, un estado es una construcción mental preexistente e invisible. Neville enseñaba que todos los estados posibles —riqueza, pobreza, salud, enfermedad, éxito o fracaso— ya existen en la creación y son permanentes; lo que cambia es la relación del individuo con ellos. El ser humano no crea un estado, sino que entra en él. Al ocupar un estado determinado, la persona empieza a ver el mundo a través de sus lentes, lo que altera inevitablemente su realidad externa.
Desde un punto de vista filosófico, el error común es creer que somos el estado que ocupamos. Goddard aclara que el individuo es la Conciencia que da vida al estado, pero no el estado en sí mismo. Esta distinción es vital: los estados son transitorios y pueden ser abandonados o habitados a voluntad. Si una persona se encuentra en una situación de miseria, no es que sea inherentemente pobre, sino que ha caído en el estado de pobreza, a menudo de forma inconsciente, y ha permanecido allí debido a su reacción habitual ante la vida.
En la enseñanza general, los estados se comparan con habitaciones en una casa. El individuo puede moverse de una habitación a otra, pero mientras permanezca en una de ellas, estará sujeto a las leyes y limitaciones de ese espacio. La Identidad que el sujeto asume está directamente ligada al estado presente; por lo tanto, para transformar la vida externa, no se debe luchar contra las circunstancias, sino contra la fijación mental en el estado actual que produce dichas circunstancias.
Cómo se aplica este concepto
La aplicación práctica del concepto de estado reside en la capacidad de realizar un Cambio de estado de manera consciente y deliberada. Este proceso no requiere de esfuerzo físico, sino de un movimiento psicológico. Para salir de un estado de carencia y entrar en uno de abundancia, el practicante debe dejar de reaccionar a los hechos que validan su situación actual. La aplicación consiste en “morir” al estado presente, lo que significa retirar toda la atención y el sentimiento de los problemas actuales para otorgárselos al nuevo ideal.
En la práctica diaria, esto se experimenta habitando mentalmente el final deseado. El individuo se pregunta: “¿Cómo me sentiría si mi deseo ya fuera una realidad?”. Al encontrar ese sentimiento y persistir en él, el sujeto está ocupando el nuevo estado. Neville enfatiza que no basta con visitar el estado por unos minutos al día; se debe “vivir” en él, dormir en él y pensar desde él. El éxito se reconoce cuando los pensamientos que surgen de forma automática ya no reflejan la antigua carencia, sino la nueva posesión o condición.
Vivir este concepto requiere una vigilancia constante de las conversaciones internas. Dado que el estado se alimenta de lo que el individuo acepta como verdad, el practicante debe ser selectivo con sus pensamientos. Si las reacciones automáticas ante las noticias o los eventos externos vuelven a ser las de la antigua habitación mental, el individuo debe volver a centrarse en su asunción. El estado, una vez habitado con suficiente naturalidad, se exterioriza en el mundo físico sin intervención externa, siguiendo la ley de que la forma siempre sigue a la conciencia.
Relación con otros conceptos
- Conciencia
- Cambio de estado
- Identidad
- Ley de Asunción
- Morir al yo
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo debo permanecer en un estado para ver resultados? No hay un tiempo cronológico fijo. La manifestación depende de la naturalidad con la que se habite el nuevo estado. En el momento en que el nuevo concepto de sí mismo se siente más real que la evidencia de los sentidos, el estado ha echado raíces y su expresión externa es inevitable.
¿Es posible estar en dos estados al mismo tiempo? No. Neville afirma que no se puede servir a dos señores. Se está en un estado de deseo cumplido o se está en un estado de anhelo (carencia). El individuo siempre está manifestando el estado en el que reside predominantemente en su conversación interna.
¿Qué sucede si caigo accidentalmente en un estado negativo? Simplemente debe reconocerse que es un estado y no la realidad última del ser. Al igual que se entra en una habitación, se puede salir de ella. La solución no es condenarse por el error, sino realizar inmediatamente el movimiento psicológico hacia el estado deseado.