La identidad, según Neville Goddard, es el concepto de sí mismo que el individuo acepta y sostiene como verdadero en su conciencia. No representa una esencia inmutable, sino el conjunto de cualidades y limitaciones que el sujeto atribuye a su ser, funcionando como el molde psicológico que determina todas las experiencias de su realidad objetiva.
Qué significa según Neville Goddard
Dentro del sistema metafísico de Neville Goddard, la identidad es una construcción fluida y opcional. A diferencia de las visiones psicológicas tradicionales que consideran la personalidad como un producto del pasado o la genética, Goddard sostiene que el individuo tiene la capacidad de elegir quién es en cada momento. La identidad es el filtro a través del cual el poder del Yo Soy se expresa en el mundo. Mientras que el ser esencial es conciencia pura y sin límites, la identidad es la vestidura que esa conciencia decide portar para experimentar una faceta específica de la creación.
Filosóficamente, la identidad está intrínsecamente ligada al concepto de Estado. Un individuo no es sus problemas, su riqueza o su salud; estos son simplemente reflejos del estado con el que su conciencia se ha identificado. Para Neville, el gran error del hombre es creer que su identidad actual es definitiva. El hombre suele decir “soy pobre” o “soy inseguro”, sin comprender que está fijando su conciencia en una habitación mental transitoria. La identidad es, por tanto, la suma de lo que un hombre consiente ser, y esta aceptación es la que dicta las leyes que rigen su mundo particular.
En el marco de la enseñanza general, la identidad es el eje de la manifestación. Goddard afirma que el mundo no da al hombre lo que este desea, sino lo que el hombre es. Por ello, cualquier intento de cambiar las circunstancias externas sin antes transformar la identidad está destinado al fracaso. La realidad física es descrita como un espejo que solo puede reflejar el concepto de sí mismo que se sostiene internamente; si el reflejo no es satisfactorio, la única solución es cambiar el rostro de la identidad que se proyecta ante el espejo de la vida.
Cómo se aplica este concepto
La aplicación de la identidad requiere un acto de autoconvencimiento deliberado. El practicante debe aprender a morir a su antigua identidad, lo que significa retirar toda la atención y el sentimiento de su yo actual para otorgárselos al yo que desea ser. Este proceso se vive como una Identificación imaginaria donde el sujeto se visualiza y se siente actuando desde la perspectiva de su nuevo ideal. No se trata de imitar a otro, sino de encarnar internamente las cualidades y reacciones que corresponden a la nueva versión de sí mismo hasta que estas se sientan naturales.
En la práctica cotidiana, transformar la identidad implica un cambio radical en el lenguaje interno. Si una persona decide adoptar una identidad de éxito, debe pensar desde el éxito, no hacia el éxito. Esto se experimenta observando las reacciones automáticas: si un individuo reacciona ante un gasto con miedo, está operando desde su antigua identidad de carencia. La aplicación correcta exige corregir esa reacción y persistir en el sentimiento de que uno ya posee la abundancia deseada. Cuando la nueva identidad se vuelve el lugar de residencia habitual de la mente, el individuo ha logrado ocupar un nuevo Estado de conciencia de forma permanente.
Vivir este concepto se traduce en una disciplina de la percepción. Se debe caminar por el mundo como si ya se fuera la persona que se desea ser, ignorando la evidencia de los sentidos que sugiera lo contrario. El éxito de esta práctica se manifiesta cuando el individuo ya no tiene que esforzarse por actuar de cierta manera, sino que sus acciones y pensamientos fluyen orgánicamente desde su nuevo centro. La identidad se ha transformado cuando el sujeto ya no recuerda cómo se sentía ser su versión anterior, confirmando que la conciencia ha cambiado de forma definitiva.
Relación con otros conceptos
- Yo Soy
- Estado
- Identificación imaginaria
- Concepto de sí mismo
- Dieta mental
Preguntas frecuentes
¿Es la identidad lo mismo que la personalidad? No exactamente. La personalidad es la manifestación externa, mientras que la identidad es el concepto interno y profundo que genera esa personalidad. Al cambiar la identidad en la conciencia, la personalidad y el comportamiento cambian automáticamente.
¿Puedo cambiar mi identidad si mi entorno actual es muy difícil? Según la enseñanza de Neville, el entorno es el resultado de tu identidad pasada. Precisamente porque el entorno es difícil, es necesario realizar el cambio interno primero. No necesitas permiso ni condiciones externas para cambiar quién eres en tu imaginación; una vez que cambies tu identidad interna, el entorno comenzará a reorganizarse para reflejar ese cambio.
¿Cuánto tiempo tarda en solidificarse una nueva identidad? Tarda el tiempo que le tome al individuo sentir que la nueva identidad es natural. Neville llamaba a esto “el momento de la naturalidad”. Cuando dejas de sentir que estás “haciendo una técnica” y simplemente sientes que eres esa persona, la identidad se ha fijado.