La conciencia es la única realidad

Conciencia

La conciencia, según Neville Goddard, es la única y verdadera realidad, el principio original del cual emanan todas las cosas y al cual regresan. Se define como la causa primera y el fundamento de la existencia, cuya función es dar vida y forma a los fenómenos mediante el reconocimiento de ser aquello que se desea manifestar.


Qué significa según Neville Goddard

En la metafísica de Goddard, la conciencia no es un subproducto del cerebro ni un proceso biológico, sino la sustancia misma de la cual está hecho el universo. Neville postula que todo lo que el hombre percibe como una realidad objetiva externa es, en realidad, una proyección de su propia conciencia. Este concepto es el pilar central de su enseñanza: el mundo no tiene existencia independiente del observador. Bajo esta premisa, el término Yo Soy representa la autoconciencia pura, el nombre de la divinidad operando dentro del individuo, despojado de cualquier etiqueta, condición o limitación física.

Dentro de su marco filosófico, la conciencia es selectiva. Aunque es una unidad indivisible, se manifiesta a través de diferentes niveles de percepción. El individuo es libre de elegir en qué aspecto de la realidad desea fijar su atención. Al hacerlo, la conciencia se convierte en el recipiente de todas las experiencias posibles. Para Neville, la diferencia entre la pobreza y la riqueza, o la salud y la enfermedad, no radica en factores externos o la suerte, sino en el contenido específico de la conciencia del individuo. Es el “espejo” que no puede evitar reflejar aquello que se acepta internamente como verdad.

El rol de este concepto es fundamental para entender la responsabilidad personal. Si la conciencia es la única causa, entonces el hombre no es víctima de las circunstancias, sino el arquitecto de su destino. El entorno físico es simplemente la “conciencia objetivada”. Por lo tanto, el estudio de la enseñanza de Neville se centra en aprender a dirigir este poder para que deje de reaccionar ante lo que ven los ojos físicos y comience a operar desde la soberanía del ser interior.


Cómo se aplica este concepto

La aplicación práctica de la conciencia consiste en el acto de redefinirse a uno mismo. No se trata de trabajar sobre el mundo exterior para cambiar los resultados, sino de trabajar sobre la causa interna. Para experimentar un cambio en la realidad física, el individuo debe primero cambiar su concepto de sí mismo. Esto se logra abandonando el Estado actual de carencia o insatisfacción para habitar mentalmente el lugar del cumplimiento. La práctica requiere que el sujeto se retire sensorialmente del mundo de los efectos y se centre exclusivamente en el sentimiento de ser lo que desea ser.

En la vida cotidiana, vivir desde la conciencia significa ser un guardián de los pensamientos y reacciones. Cada vez que una persona afirma “yo soy pobre”, “yo soy débil” o “yo estoy cansado”, está condicionando su conciencia para proyectar esas realidades. La aplicación correcta exige sustituir esas afirmaciones por la convicción interna de lo deseado. La Imaginacion entra en juego aquí como la herramienta dinámica de la conciencia; es a través de ella que se le da forma y nitidez al nuevo concepto de uno mismo hasta que este adquiere la tonalidad de la realidad.

Experimentar este concepto implica un desapego total de la evidencia de los sentidos. El practicante debe permanecer fiel a su nueva asunción, incluso si el mundo exterior parece contradecirla en un principio. No es un proceso de “lucha” o “voluntad” sobre otros, sino un proceso de consentimiento interno. Cuando la conciencia se satura con la sensación del deseo cumplido, la manifestación externa ocurre por una necesidad natural, de la misma manera que una semilla crece según su propia especie sin necesidad de intervención externa.


Relación con otros conceptos

  • Yo Soy
  • Estado
  • Imaginacion
  • Concepto de sí mismo
  • Ley de Asunción

Preguntas frecuentes

¿Es la conciencia diferente de la mente subconsciente? Neville a menudo usa el término “conciencia” para englobar tanto el aspecto consciente (el que elige) como el subconsciente (el que manifiesta). El subconsciente es la parte de la conciencia que recibe las impresiones y las proyecta en el mundo físico; es el “vientre” donde las ideas se convierten en hechos.

¿Cómo puedo saber en qué estado está mi conciencia actualmente? La forma más sencilla de identificar el contenido de tu conciencia es observar tu mundo circundante y tus reacciones automáticas ante los eventos. Tu realidad externa es siempre un informe exacto y honesto de aquello que has aceptado como verdad en tu conciencia.

“Dar es la prueba de que eres consciente de tener.”

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